lunes, 16 de noviembre de 2009

Alberto Nin Frías: el uruguayo que desafió a la Hispanoamérica conservadora

Adriano y Antinoo en Uruguay (I)

“La paz está con nosotros desde el instante que sabemos positivamente la realización de nuestros anhelos más íntimos”
(Alberto Nin Frías, en “Sordello Andrea”)




Su nombre completo era Alberto Teodoro Antonio Augusto Nin Frías.
Nació en Montevideo el 9 de octubre de 1878. Fueron sus padres el doctor Alberto Nin y doña Matilde Frías, ella de nacionalidad argentina.

Educacionista, Doctor en Filosofía y Letras, ensayista y narrador.
Obtuvo el título en la Universidad de Washington D.C. (Estados Unidos).
Cursó estudios en Inglaterra, en el Colegio de San Marcos de Windsor; en “La Chatelaine” de Ginebra (Suiza) y también en Berna; en el Instituto San Luis de Bruselas (Bélgica) y en la Universidad de Montevideo.

Entre 1897 y 1906 ocupa varios importantes cargos en su ciudad natal:
En 1897 fue agregado al Museo Pedagógico de Montevideo.
Entre mayo y setiembre de 1901 integra el grupo de redactores de "El Escolar", revista de artes, ciencias y letras dirigida por Antonio de la Cueva.
Su viaje por el departamento de Tacuarembó, de 1902, testimonia la situación de ignorancia y atraso material de la campaña.
En 1904, es Bibliotecario de la Cámara de Representantes del Uruguay.
En el mismo año, Profesor de Inglés en la Facultad de Comercio.
En 1905, Catedrático de Francés en la Facultad de Enseñanza Secundaria.
En 1906, Catedrático sustituto de Filosofía y Moral en ídem.

En marzo de 1908 pasa a ser Secretario de la Legación de Uruguay en Washington (E.E.U.U.).
Encargado de Negocios de la misma en junio de 1909.
El 9 de febrero de 1910, es nombrado Secretario de la Legación en el Brasil.
En octubre de 1912, Secretario de la Legación en Chile, y luego Encargado de Negocios en la misma, en junio de 1913.
En Mayo de 1914, Secretario de la Legación en Venezuela y Colombia, y Encargado de Negocios de la misma desde el 25 de noviembre.
En marzo de 1915 renuncia a la carrera diplomática.

En ese mismo año comienza a desempeñarse como Secretario Universitario de la Asociación Cristiana de Jóvenes en los Estados Unidos, y como Profesor de Español e Historia Americana en la Universidad de Syracusa.
Secretario Universitario de la Asociación Cristiana de Jóvenes de Buenos Aires entre abril y octubre de 1916, y en esta misma ciudad, Vice Rector de la Universidad Libre en 1917.

En su carrera de escritor, que comenzó en 1898, colaboró con innumerables revistas uruguayas y extranjeras.
Fue designado por la juventud evangélica del Uruguay para dirigir el diario “El Atalaya”.
Su idealismo vitalista se nutre de la escuela crítica-positiva de Taine y Carlyle y de una concepción religiosa protestante.
Más ensayista que narrador, sus obras de ficción se encuentran abrumadas por sus preocupaciones filosóficas, encarnadas en su alter ego Erroll Lionel/Andrea Sordello.

Mantuvo una profusa correspondencia con intelectuales
hispanoamericanos, como José Enrique Rodó, Juana de Ibarbourou, María Eugenia
Vaz Ferreira, Gabriela Mistral y Miguel de Unamuno.

Una lista de los libros que publicó pueden encontrarla en la siguiente dirección (archivo en PDF con un estudio sobre el autor muy interesante, y que incluye al final algunas fotos):

http://universidad.academia.edu/DiegoCastro/Papers/122295/Alberto-Nin-Fr%C3%ADas--El-mirlo-Blanco

O en el artículo de la Wikipedia (también con fotos):

http://es.wikipedia.org/wiki/Alberto_Nin_Fr%C3%ADas


Pero seguramente futuros investigadores hallarán muchos más escritos suyos, que ayudarán a ir completando el puzzle de este hombre de compleja personalidad.
Como lo expresa José Assandri en un artículo de “Brecha” (enero de 2008):

En un folleto editado en Balnearia (Córdoba) pueden leerse algunos datos novedosos sobre la vida de Alberto Nin Frías: "La parte inédita de la vasta obra de Nin Frías, que con genial intuición ha escrutado todas las inquietudes del siglo, es más voluminosa aun que la ya publicada. Sus dietarios íntimos que abarcan años mozos y juveniles de su vida, muy opulentos en vida interior, son documentos valiosísimos para psicoanálisis y también como memorias históricas de los años que corren de 1887 a 1936"

Este artículo de “Brecha” rescata la memoria del gran escritor, pero curiosamente en el título no ponen correctamente el nombre por el cual fue conocido:
“AL RESCATE DE ANTONIO NIN FRÍAS” (!)


Escribió dos libros específicamente relacionados con la temática homosexual:
- Alexis, o el significado del temperamento urano (publicado en 1932), cuya reedición ampliada se llamó:
- Alexis, o el temperamento homosexual (1935)
- Homosexualismo creador (1933)

En el “Alexis” el autor dedica un capítulo a la memoria del emperador Adriano, con la inevitable referencia a su relación con Antinoo.
Pero también aparece el tema de la homosexualidad en otras obras suyas, como en “Marcos, amador de la belleza” (1913), y “Sordello Andrea, sus ideas y sentires” (1912).
Algunos extractos de este último libro, citados por Carla Giaudrone en su libro “La degeneración del 900”, nos muestran la concepción del homosexualismo como amistad sublimada que predicaba este escritor.





En sus últimos años, Nin Frías marcha al exilio, sin que se conozcan los verdaderos motivos que lo provocaron, los que podrían ir desde problemas políticos hasta algún affaire amoroso, como dice Assandri. Se aleja del Uruguay y se radica en la pequeña localidad de Suardi, al sur de la provincia de Santa Fe, (Argentina) bajo la protección del cura Pedro Badanelli, con quien compartía -entre otras cosas- una apasionada admiración por los efebos.
En 1932 comienza a escribir sus estudios sobre el homosexualismo en la humanidad.
En el folleto editado en Balnearia puede leerse:

“Era el primer autor de nuestro idioma castellano que sin temor a la Santa Inquisición y la hipocresía ambiente, abocaba sus investigaciones hacia un problema de parecido orden, para el vulgo, que las enfermedades secretas"

Sus últimas publicaciones las realiza en 1935.

Finalmente, en aquel apartado rincón de provincia, muere, olvidado por sus compatriotas, el 27 de marzo de 1937.


De él se podría decir lo mismo que dijo Serrat con referencia a Antonio Machado: “Murió el poeta lejos del hogar, le cubre el polvo de un país vecino.”


Una primera placa colocada en su tumba en 1977, contiene esta sugestiva frase de Alberto Nin Frías:


"Cautivar por la dulzura. Crecer siempre en la verdad y en lo bello. Atraer por el noble ejemplo, el esplendor de pensar, la pureza de una fe y el imán de la bondad".

Un escritor que es casi un desconocido en su propia tierra. En el plano de los estudios literarios, ha sucedido lo contrario: varios escritores uruguayos se han hecho eco de su obra homoerótica, que en cambio ha sido ignorada por estudiosos de la vecina orilla.

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IMAGENES:

1) Retrato de Alberto Nin Frías dibujado por Hohmann en 1916 para la portada de la revista Proteo, publicada en Buenos Aires bajo la dirección del poeta uruguayo Angel Falco.



2) Foto y autógrafo de Alberto Nin Frías, dedicando su libro de 1902 “Ensayos de Crítica e Historia”


3) La noticia de la muerte de Nin Frías, tal como apareció en un medio de prensa argentino. Se invocan motivos de salud para su postrer destierro, pero las causas no están claras.



4) La tumba olvidada (por sus compatriotas) de Alberto Nin Frías en el cementerio de Suardi.



5) La placa conmemorativa de 2007. Los hermanos argentinos han tomado la posta de honrar su memoria, ante la indiferencia de nuestro pueblo.

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